HISTORIA DE EL FESTIVALITO RUITOQUEÑO

NACIMIENTO DE EL FESTIVALITO

 A raíz de la primera selección regional de Funmúsica para escoger los representantes al Concurso Mono Núñez, los amigos del dueto Germán y Gustavo (quienes ya tenían un prestigio en la ciudad como quiera que ya habían grabado un disco de larga duración) estimaron que ellos serían seleccionados. Lamentablemente para ellos y para fortuna del Festivalito, no sucedió así: fueron eliminados y, por consiguiente, su estado de ánimo personal y artístico quedó por el suelo.

Un amigo entonces comentó en broma y en serio: “Vamos a desagraviarlos con una tertulia musical, a modo de otro concurso, en mi finca”. Otro dijo: “Yo pongo tres camuros”. Y el último: “Ya que existe el Festival Mono Núñez, pues hagamos “El Festivalito del Churco Rey”, en celebración del cumpleaños de Manuel Enrique Rey Sanmiguel, uno de los amigos que conformaba el Comité Regional de Funmúsica y quizás, el único santandereano que había asistido a varias versiones del Mono Núñez. 

Dicho y hecho, se efectúo la reunión con un pequeño grupo de amigos, no más de 20 o 25, se hizo la fiesta a modo de concurso, con presentaciones de grupos conformados por todos los asistentes y al final se elaboró un acta en un sobre usado de papel manila donde se registraron los grupos participantes y en forma premonitoria se anotó: “OJALÁ NOS VOLVAMOS A REUNIR DENTRO DE 12 MESES”. El programa se repitió cada año, hasta completar el decimoquinto en el año 2005. 

ESQUEMA GENERAL DEL FESTIVALITO 

A medida que el Festivalito creció, se empezó a delinear un esquema que aún hoy se mantiene: 

LOS NIÑOS: se inicia con su participación, lo que ha sido excelente atractivo para ellos, al punto de haberse convertido en un símbolo dentro del programa. Los medios no promueven música colombiana y por ello es muy meritorio cuando un menor la interpreta. 

LOS GRUPOS FAMILIARES: en Santander siempre hay talentos y como se decía al principio, no había espacios para mostrarlos. Ante esta posibilidad los aficionados despertaron su interés en participar: duetos de matrimonios, grupos familiares, solistas, en fin, toda una gama de intérpretes que poco a poco se adentraron en el Festivalito, por medio del perfeccionamiento cada vez mayor de su técnica, tomando como meta participar cada año. 

EXPRESIONES AUTÓCTONAS: también poco a poco, en forma simultánea con la participación de esos grupos en las eliminatorias regionales del Mono Núñez en el Festivalito han aumentado esas participaciones, con una receptividad extraordinaria de parte del público.  

Es así como se ha contado con los siguientes grupos de otras regiones del departamento:  

GRUPO Y PROCEDENCIA  

Si se pudiera, Gámbita  

Son de mi pueblo, San Vicente de Chucurí  

Los Hermanos Ibarra, San Vicente de Chucurí  

Grupo Macondo, Bucaramanga  

Corazón Santandereano, Vélez  

Hermanos Salazar Torres San Miguel, García Rovira  

La Banda de las Cinco Cosas, Los Santos  

Grupo Sensemayá, San Vicente de Chucurí  

Grupo de Tamboras “UPB”, Bucaramanga  

Grupo de Tamboras de la U.C.C., Bucaramanga  

CRECIMIENTO DE EL FESTIVALITO  

Como se mencionaba, se inició con un número aproximado de 25 personas entre intérpretes, familiares y público. Hoy se estima en más de 1000 personas cada una de las tres noches que dura, entre público, intérpretes y benefactores.  

En número de intérpretes, las cifras de los 15 años se han comportado así:  

1991 – 20 ** 1995 – 30 ** 1999 – 54 ** 2003 – 62  

1992 – 26 ** 1996 – 31 ** 2000 – 60 ** 2004 – 58  

1993 – 28 ** 1997 – 28 ** 2001 – 64 ** 2005 – 53  

1994 – 29 ** 1998 – 34 ** 2002 – 60  

Si con cifras prudentes damos un promedio de 8 personas por intérprete, podemos afirmar que son cerca de 400 músicos los que pasan por la pequeña tarima (3 x 6 metros) del Festivalito.  

CIUDADES REPRESENTADAS  

Cada año se incrementa el número de intérpretes provenientes de diferentes lugares de Santander. Algunas de esas ciudades son: Gámbita – Vélez – Betulia – San Gil – Socorro – Charalá – Málaga – San Miguel, García Rovira – Floridablanca – Piedecuesta – San Vicente de Chucurí – El Centro – Los Santos.  

Además, y sin que se haga publicidad alguna diferente a los discos que se obsequian a cuarenta emisoras de Cali, Bogotá, Medellín, Armenia, Pereira, Manizales, Barranquillas, etc., y de la provincia, se han incrementado esas representaciones de diferentes ciudades del país: El Yopal, Tame, Duitama, Pamplona, Bogotá, Cartagena, Manizales, Medellín, Armenia, Cali, Ibagué y para emoción del Festivalito, de Ginebra, Valle.  

Tal respuesta ha generado un compromiso que se ha venido adquiriendo, con la responsabilidad futura de conseguirles el cubrimiento de sus gastos, tarea por demás muy difícil, pero la imagen del Festivalito se ha convertido en algo irresistible para los intérpretes, que ven en él una oportunidad de excepción para su desarrollo artístico y personal.  

 POR QUÉ ES IMPORTANTE PARA LOS INTÉRPRETES  

 * Un público respetuoso de todas las presentaciones.  

 * El prestigio que sin proponérselo ha alcanzado el Festivalito y la importancia de obtener el certificado de participación que a todos otorga.  

 * La posibilidad de quedar registrado en el disco compacto que se graba en vivo y que ha alcanzado excelentes resultados técnicos y de aceptación del público en general, en el ámbito nacional.  

 * El intercambio cultural entre aproximadamente 400 intérpretes que allí se congregan.  

 * La sensación de convivencia pacífica, de afecto, amistad y respeto por ellos y por sus interpretaciones.  

 * La oportunidad de mostrar a ese público el resultado de su trabajo como compositor, intérprete o arreglista. También la difusión por Señal Colombia en los dos últimos años.  

 * La excelencia del sonido que le garantiza la calidad de su presentación.  

 LOS INVITADOS ESPECIALES

Con el transcurrir de los años se han aportado nuevas ideas que empiezan a formar parte del certamen y se van convirtiendo en puntos muy altos del desarrollo del mismo. Fue así como El Comité Organizador en 1996 invitó al maestro Octavio Marulanda Morales, folclorólogo, historiador, investigador, escritor, en fin, un reconocidísimo talento nacional e internacional. Su aporte posterior marcó los fundamentos del Festivalito.  

 A partir de 1997 se consideró que ese Invitado Especial tuviera el carácter de intérprete:  

 1997 MARTHA ELENA HOYOS. Bumanguesa, radicada en Armenia, Directora Ejecutiva de  Funmúsica.  

 1998 GUSTAVO ADOLFO RENJIFO. Caleño, compositor, acompañante de Benigno “EL MONO” Núñez, durante 17 años, Director Cultural de Funmúsica.  

 1999 QUINTETO ECO: músicos bogotanos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, conformado por dos violines, viola, violoncelo y tiple.  

 2000 CAMERATA COLOMBIANA. Intérpretes bogotanos, tolimenses y un santandereano, con una gran trayectoria nacional e internacional: xilófono cromático, contrabajo, tiple, bandola y guitarra.  

 2001 GUAFA TRÍO. Flauta, cuatro y contrabajo, Gran Premio Mono Núñez 1999  

 2002 JAIME LLANO GONZÁLEZ. Organista de Titiribí, Antioquia.  

 2002 LUCIANO DÍAZ VARGAS. Compositor huilense con alrededor de 150 obras.  

 2003 JOHN JAIRO TORRES DE LA PAVA. Cantautor antioqueño con más de 150 obras

 2003 CAMERATA COLOMBIANA. Regresaron con nuevo repertorio  

 2004 HERMANOS MARTÍNEZ. Leyendas de la música andina colombiana.  

 2005 GUAFA TRÍO. Segunda vez que nos acompañó  

 2005 NUEVA GENTE. De Medellín, Gran Premio Mono Núñez 1985.  

 NOTA: En 2005, tuvimos la gratísima participación de la Orquesta Sinfónica de la UNAB dirigida por el maestro Sergio Acevedo Gómez.  

 RECONOCIMIENTO A MAESTROS SANTANDEREANOS  

 La Organización decidió hacer cada año un reconocimiento público consistente en una sencilla placa y la lectura de su hoja de vida, en un acto que se considera muy especial por lo afectivo, e igualmente se decidió, después de hacerlo con dos compositores ya fallecidos, tener en cuenta a quienes todavía estén con nosotros.  

 Tales reconocimientos han sido para:  

 José Alejandro Morales López (+) Santos López Castillo (+)  

 Roberto Castellanos (+) Libardo Torres Márquez  

 Ciro Alberto Bautista Celis Pedro Nel Martínez Poveda  

 Fidel Uribe José Joaquín Gómez Gómez   

Alcibiades Parra Juan Hector Orejarena Plata  

Carlos Serrano Gómez (+) Wilson Hernández Páez  

Rafael Antonio Aponte Carvajal Melquicedec Palomino Gómez  

Aquilero Téllez Medina (+) Juan Crisóstomo López López  

Rito Antonio Mantilla Álvarez Gabriel Gómez Quijano  

Alfonso Guerrero García Gustavo Silva Ramírez  

Néstor Cáceres Aponte Néstor Cáceres Wilches  

Marcela García Ordóñez  

INTÉRPRETES QUE HAN ACTUADO EN EL FESTIVALITO O QUE HAN RECIBIDO EL RECONOCIMIENTO PÚBLICO Y HAN FALLECIDO  

Un recuerdo que nos llena de pesar y de nostalgia:  

Jesús Villamizar Mantilla  

Gabriel Eduardo Rincón Rodríguez  

Mauricio Serrano Serrano  

Santos López Castillo  

Aquileo Téllez Medina  

Carlos Serrano Gómez  

RECONOCIMIENTO A INTÉRPRETES  

En forma similar, cada año se entregaba una placa a la mejor interpretación. A partir de 1999 se dividió en modalidades vocal e instrumental.  

El resumen de las mismas a través del tiempo es el siguiente:  

1991 Trío Alma Nacional Bucaramanga  

1992 Las Picatas Bucaramanga  

1993 Grupo Tucán Bucaramanga  

1994 Gilberto Núñez (q.e.p.d.) Ocaña  

1995 Jesús Villamizar Mantilla (q.e.p.d.) Bucaramanga  

1995 Coral de cámara Za-Chia-ty Bucaramanga  

1996 Jairo, Jaime y Enrique Bucaramanga  

1997 Grupo Vientos de Ruitoque Bucaramanga  

1998 Grupo Instrumental Comunero Socorro  

1999 Dueto Carmen y Milva Bucaramanga  

1999 Hermanos Cañas Camargo Pamplona  

1999 Grupo de Cuerdas de la UPB Bucaramanga  

2000 Gilberto Bedoya Hoyos Manizales  

2000 Roberto Jairo Huertas Becerra Duitama  

2001 Grupo Tiempo del ICP Bucaramanga  

2001 Banda ARS Girón Girón  

En razón a que el Festivalito no es un concurso y por lo tanto no hay competencia, se suprimió este galardón.  

MEMORIA DEL FESTIVALITO  

Con carácter privado, por decisión del Comité Organizador, se mantienen los archivos fotográficos, videos, grabaciones y en los últimos años, el disco compacto que se obsequia a los intérpretes hayan quedado o no en el, a los benefactores y a cuarenta emisoras culturales de todo el país.   

En broma y en serio se publica un sencillo boletín de nombre Tiple y Bambuco que se reparte durante los días del Festivalito. Este se suspendió por la aparición de la página web.  

Es conveniente hacer énfasis en algunos aspectos importantes del certamen:  

? Las características fundamentales se orientan a lograr: La convivencia pacífica, el respeto por nuestros intérpretes y por nuestra música, el afecto entre los asistentes, público e intérpretes y el intercambio cultural entre los artistas.  

? Es una muestra de nuestra música de cualquier región.  

? Los artistas y el público sólo asisten por invitación del Comité Organizador. En el caso del público, los amigos de los amigos son bienvenidos, con la única condición de querer nuestra música y respetar nuestros artistas.  

FACTORES IMPORTANTES  

Hay cuatro factores en el contexto social colombiano que merecen nuestra consideración:  

1. Auditorio. La música colombiana, tradicional y folclórica, por múltiples razones de tipo cultural y social, se ha convertido en un producto especializado, al igual que su público y los medios de comunicación responden a la solicitud de un público facilista. A ese público especializado de la música colombiana se le priva del placer de escucharla, debido a su escasa difusión. Es paradójico: no se vende porque no hay quién la oiga y no se oye porque no hay un lugar en donde la vendan.  

2. Producción Musical. Debido a este reducido mercado las casas disqueras se abstienen de grabar música colombiana, además de desinteresarse de ella porque representa alguna dificultad para su comprensión y goce. Lo importante para estos productores es vender lo inmediatamente digerible, de consumo masivo, fácil y sin contenido.  

Hoy es de suma importancia dar y reconocer en el ámbito nacional el escenario a las nuevas producciones del país. Debe hacerse un reconocimiento de los valores regionales y propiciar el encuentro de los jóvenes con nuestra música, pieza fundamental en la identidad cultural de Colombia.  

El Festivalito Ruitoqueño y sus producciones discográficas constituyen la opción más importante para facilitar a los productores de calidad, el acceso a la difusión de su trabajo musical y la proyección de nuestra región ante Colombia. Es el estímulo a los creadores y portadores musicales y el fortalecimiento de Santander como raíz cultural de Colombia.  

3. Artistas. Los artistas han bajado su nivel de producción en forma proporcional al descenso que ha tenido la música colombiana a lo largo del territorio nacional. Los creadores y portadores pierden fuerza debido a su poca capacidad económica y al mínimo interés que se presta a su trabajo, lo que impide que pueda difundirse en las condiciones técnicas apropiadas y en las cantidades suficientes.  

4. Creer en lo nuestro. La música colombiana es el eje de quienes creen en lo nuestro, es el factor de unión entre personas que ansían una Colombia mejor, real – sin rechazar por completo lo foráneo – pero consumiendo lo nuestro. Somos de aquí y es importante conocernos a nosotros mismos para lograr entender a los demás.  

BENEFICIOS

El disco que se graba en vivo y está dirigido a la difusión de los creadores y portadores de música colombiana en Santander, asistentes al Festivalito, quienes reciben, como retribución mínima por su participación, un número de ejemplares del mismo.  

Para los patrocinadores y benefactores se ofrece la inclusión impresa de su nombre y lema en las carátulas de los discos y presencia empresarial en las jornadas del Festivalito.  

IMPORTANTE: ni la Fundación Armonía ni El Festivalito venden los discos; en su totalidad, el número que se prensa, habitualmente 1000 discos compactos dobles se obsequia en su totalidad a los intérpretes, benefactores y emisoras culturales de todo el país, para la difusión de nuestros artistas.